Palabra de Emprendedora

Nueva etapa para la mujer: Educa, Prospera y Crece

Por Carmen Irene Alas

Presidenta Voces Vitales El Salvador

http://vocesvitales.org.sv/

Quiero escribir en esta ocasión sobre un programa que se está desarrollando a nivel mundial y que busca elevar el autoestima de la mujer y a la vez brindarle las herramientas y capacitación necesarias para salir adelante, mejorando así sus ingresos y por ende su nivel de vida y la de sus hijos.

Hace cinco años mi gran amiga María Pacheco a quien conocí a raíz de la Iniciativa de Liderazgo Centroamericana (CALI por sus siglas en inglés), me invitó al lanzamiento de Voces Vitales en Guatemala. Debo confesar que al principio no tenía idea de lo que trataba esta iniciativa, sin embargo al investigar un poco me di cuenta que algo grande estaba por llegar a nuestra región. María estaba tan entusiasmada de traerlo a su país que había contagiado a otras mujeres guatemaltecas y centroamericanas para acompañarla en este gran evento. Ella había sido aprendiz, y su experiencia había sido tal que buscaba compartirla con todas nosotras.

Yo no pude decir que no, y fue en el 2007 que viajamos a Antigua Guatemala para ser testigos de un lanzamiento sin precedentes que incluyó una ceremonia Maya y en el cual participaron mujeres del sector público, privado, ONG’s y comunidades indígenas.

Voces Vitales es una ONG fundada en 1998 por Hillary Clinton y Madeline Allbright a raíz de la reunión de Naciones Unidas en Beijin, la iniciativa busca proporcionar a mujeres líderes las herramientas y conocimiento necesario para que crean en si mismas y logren salir adelante creciendo a niveles que nunca habrían imaginado. Ellas a su vez comparten y permean el conocimiento adquirido a  sus comunidades y familias con lo cual el impacto se vuelve exponencial.

En nuestro viaje a Guatemala terminé de comprender lo que era Voces Vitales y el impacto que esta iniciativa había tenido en diferentes países del mundo y que prometía tener en nuestra región.

A principios del 2008, nuestras amigas nicaragüenses lanzaron el capítulo de Nicaragua, al cual también tuve la dicha de asistir y nosotros lo hicimos en El Salvador en Septiembre de ese mismo año, justo cuando iniciaba la crisis a nivel mundial. Más adelante también se lanzaron los capítulos de Panamá y Honduras.

Arrancar nuestro proyecto en El Salvador en las condiciones que enfrentábamos no fue fácil. Todas las donaciones y ayuda financiera estaban cesando y fue muy difícil lograr mantenerlo a flote, sin embargo en esos meses duros logramos organizarnos, planificar los programas a futuro y constituir nuestra Junta Directiva.

Quiero mencionar que fue un empresario, Don Roberto Murray, quien primero confió en nosotros y donó nuestro capital semilla. Él no lo sabe, pero fue gracias a su generosidad que logramos ser visibles ante varias organizaciones. A él  le estaremos agradecidas para siempre.

Con su donación pudimos contratar a un excelente equipo de trabajo que día a día empuja esta iniciativa hacia adelante. Coincidió también con el lanzamiento de un proyecto de exportaciones que la embajada americana nos confió y el cual pudimos tomar gracias a la pasión y entrega de nuestro equipo.

Durante estos pocos años en VV ES hemos tenido la oportunidad de conocer y compartir con mujeres extraordinarias, muchas de ellas luchando para sacar a sus hijos adelante, mujeres que lo único que necesitan es una guía, una mentoría las herramientas y oportunidades para ser exitosas. Tenemos mucho por hacer en nuestro país y en la región para lograr que todas nosotras confiemos en nuestras capacidades, encontremos nuestro talento y el camino correcto para alcanzar grandes sueños. El valor que adquiere el autoestima y la autoimagen y las expectativas sobre nosotras mismas, nos permite proyectar y alcanzar metas que ni siquiera nos habíamos fijado al ingresar al mercado laboral.

Tenemos que aprender a pensar en grande y a educar a nuestros hijos e hijas de esta manera. Esta es una nueva era para la mujer, una en la que se educa, prospera y crece.

Si nos remontamos unos años atrás nos daremos cuenta que la participación de la mujer en el ámbito laboral se da después de la segunda guerra mundial, y se debió principalmente a la necesidad de contar con otra fuente de ingreso para la familia. Fue hasta entonces que se permitió a la mujer salir a buscar trabajo. Este cambio a nivel mundial se da en nuestros países hasta en la década de los 70’s y 80’s.

Sin embargo la mujer rápidamente se insertó a la fuerza laboral y  pasó además a formar parte de los profesionales. A las facultades no solo llegaron más mujeres sino que también llegaron a carreras que eran consideradas típicamente masculinas, como son la ingeniería, arquitectura, ciencias económicas, derecho y medicina, entre otras. Ahora más del 50% de los estudiantes en universidades son mujeres, lo que nos indica que habrá muchos cambios positivos que presenciar en los próximos años.

La mujer tradicionalmente ha tenido una activa participación en el desarrollo de la humanidad. Son muchísimas las mujeres talentosas que han hecho historia a nivel mundial y nuestros países no son la excepción.  No debemos de olvidar que siempre hemos llevado con nosotras el  rol de madres y esposas, un rol que jamás podemos dejar de cumplir.

Nosotras no pretendemos sustituir a los hombres, queremos ser un complemento para ellos y hemos demostrado que lo hacemos bastante bien ya que  aportamos cualidades diferentes en nuestro día a día. Somos diferentes por naturaleza y no debemos ni vestirnos, ni hablar, ni  imitar al hombre, todo lo contrario, debemos mantener nuestra femenidad, nuestra manera especial de cuidar ciertos aspectos relevantes dentro del trabajo. Necesitamos de ellos, no puede existir un mundo solo de mujeres como tampoco puede existir un mundo solo de hombres.

Aquellas mujeres que logran sus objetivos no permiten que los prejuicios se conviertan en dificultad, tienen confianza sobre las capacidades que poseen para estar ocupando su puesto de trabajo.

¿Qué significará para una mujer tener éxito?

La motivación es y será siempre, una consecuencia directa de reconocimiento. El reconocimiento está en la cima de la pirámide de necesidades de cualquier ser humano.

Es claro para una líder que el éxito de su equipo es su propio éxito. Toda líder es una visionaria y también es una mentora para nuevas líderes. Es inevitable que su influencia despertará los sueños de los integrantes del equipo.

La fuerza de una mujer visionaria siempre puede ser canalizada hacia el cumplimiento de metas. Las mujeres competentes que se mantienen comprometidas, deben tener acceso a oportunidades de desarrollo en la organización, y hacia eso estamos encaminadas en VV, a brindar las herramientas y oportunidades necesarias a esas mujeres apasionadas que quieren crecer y salir adelante como mujeres, madres y esposas. Las estadísticas revelan que las trabajadoras que tienen un puesto de responsabilidad, incluso al tener hijos, no se ausentan más que los hombres de sus lugares de trabajo.

Una mujer que ha conseguido el equilibrio entre su naturaleza de madre y su realización como individuo establecerá una relación más beneficiosa con sus afectos. Una mujer trabajadora tiene y seguirá teniendo que realizar tareas del hogar junto con sus tareas laborales, pero hemos demostrado que esto es posible y que si nos apoyamos entre nosotras es aún más fácil. Nunca una mujer dejará de ser madre y no debemos sentir que somos malas madres o esposas por nuestro trabajo, hagámoslo con dignidad y mantengamos nuestros valores siempre altos y seremos grandes ejemplos para nuestros hijos y un gran orgullo para nuestros esposos.

Un factor que afecta la posibilidad de ocupar cargos de conducción y liderazgo en las empresas, es que la mujer entra y sale del mercado laboral  cuando se casa o tiene hijos.  La velocidad del cambio y la tecnología en estos días nos dificulta la reinserción a las empresas. Si tenemos que tomar una decisión como esta, hagámoslo pero no dejemos de educarnos mientras estamos criando a nuestros hijos, hoy en día la educación continua es posible incluso dentro de nuestros hogares, no nos desactualicemos.

Para aquellas mujeres que se dedican a las tareas domésticas, ¿quién dice que este no es un trabajo importante? El informe sobre Desarrollo Humano de Naciones Unidas afirma que si se valorara el trabajo no remunerado de las mujeres del planeta en términos del PIB ésta sería similar al 50% de la riqueza generada a nivel mundial. Es decir, en los inicios del siglo XXI aún vivimos en un mundo en el cual no se reconoce la importancia de nuestro trabajo y esta es una realidad universal, ocurre en todas las sociedades, en todas las clases sociales, y en todas las culturas.

Las mujeres debemos continuar reivindicando nuestra importante contribución a la humanidad, y recordar que contribuimos a su desarrollo aún y cuando nuestro trabajo no es verdaderamente reconocido.

Las estadísticas lo demuestran: la participación privada y pública de la mujer es insuficiente, los ámbitos de decisión empresarial y laboral son casi en su totalidad conformado por hombres, aún hay espacio para nuestro crecimiento.

Aún hay cifras inaceptables para la mujer Centroamericana en diferentes áreas, en algunos países la presencia en política se logra a través de cuotas, y yo tengo la plena seguridad que podemos conseguirlo en base a nuestro mérito.

La mujer emprendedora por lo general tiene una pequeña empresa de escaso riesgo, de baja financiación, y trabaja en un mercado pequeño. La sociedad no apuesta a pequeñas empresas gobernadas por mujeres.

En el área corporativa la situación es igualmente difícil, en nuestros países no existen cifras y se estima que la participación de la mujer no llega ni siquiera al 1%.

Como mujeres debemos estar conscientes de que debemos mantener un sano equilibrio emocional: Ejercer un liderazgo equilibrado y sensible, empleando recursos éticos. Respetar la opinión del otro y aceptar la divergencia como algo natural y enriquecedor.

Contar con seguridad personales un punto muy importante: A partir de una autoestima positiva, mantener de manera firme pero sutil nuestras ideas, intentando un ajuste armonioso entre nuestro rol y los requisitos de nuestra actividad.

Debemos saber comunicarnos: Transmitir y generar confianza y compromiso cuando definamos nuestras ideas y orientamos acerca de la forma de llevarlas a la práctica. Brindar la información teniendo en cuenta las necesidades y expectativas del otro. Lograr expresar nuestras ideas con claridad y saber escuchar e interpretar diferentes mensajes.

Es necesario, para la mujer, planificar la vida de antemano para obtener buenos resultados a mediano plazo y no encontrarse con un horizonte imprevisto.

Los cambios se irán dando con el tiempo, ya que desde el punto de vista demográfico cada vez son más las personas de sexo femenino con alta especialización. La necesidad de aprovechar estos recursos humanos va a obligar al mercado a empezar a buscar soluciones para captarlas antes de que lo haga la competencia.

Yo tengo una hija de 23  años  que piensa y actúa de manera diferente de como pensaba y actuaba yo a su edad, el cambio puedo verlo en ella y eso me llena de muchísimo orgullo y satisfacción. También tengo dos hijos varones a quienes he tratado de inculcar mucho respeto hacia las mujeres y su trabajo, creo que somos nosotros como madres quienes tenemos la responsabilidad de orientar a nuestros hijos para que piensen y actúen diferente. Tengo la esperanza de vivir lo suficiente como  para ver aún más cambios en nuestras mujeres, y por supuesto de aportar lo suficiente como para sentirme satisfecha de haber sido parte de esta transformación y reconfiguración mundial que estoy segura traerá enormes beneficios a la humanidad.

Perfil del Autor

Carmen Irene asumió la posición de Directora Ejecutiva de CALI (Iniciativa de Liderazgo Centroamericana) en julio 2010. Ella es además Directora Ejecutiva y Fundadora de Estrategia & Negocios, la revista líder de negocios en América Central y el Caribe. En E&N es responsable de la planificación y dirección del contenido editorial de Estrategia & Negocios, la Unidad de Inteligencia Empresarial, los Productos Electrónicos, y los Productos Especializados. Recientemente ha coordinado foros y mesas redondas que promueven el debate político y el diálogo empresarial Centroamericano, logrando colocar a Grupo E&N como el principal referente de información de negocios en la región. Ha entrevistado líderes mundiales como Bjorn Lomborg del Consenso de Copenhague, Donald Trump, David Rubenstein, Álvaro Uribe y personalidades de los medios como Andrés Oppenheimer, y Carlos Montaner. En sociedad con otros inversionistas adquirió los productos del Grupo en febrero del 2006. Es graduada con honores de Administración de Empresas y Economía de la Universidad Dr. José Matías Delgado de El Salvador y forma parte de la segunda promoción de la Iniciativa de Liderazgo Centroamericano (CALI por sus siglas en inglés). Es miembro del Consejo Nacional de INCAE, y de la Junta Directiva de Fepade. Actualmente funge como Presidenta del capítulo de Voces Vitales para El Salvador. Fue nombrada “Profesional Distinguido 2008” por la Universidad Dr. José Matías Delgado. Carmen Irene es Fellow de la Red Global de Liderazgo del Aspen Institute.Fuera de su profesión, comparte su tiempo libre con sus tres hijos, María José, Juan Diego y Javier, quienes viven con ella en San Salvador. Es cinta negra con un dan en Karate Kenpo.

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